Una nueva forma de ver

Sermón 3/8/20

Posted by St. Athanasius Episcopal Church, Echo Park on Sunday, March 8, 2020

030820 Cuaresma 2 

Juan 3: 1-17

 

La historia de Nicodemo es una de las historias bíblicas con las que más me conecto a nivel personal. Como profesional religioso, me acerco a la santidad con una combinación similar de fuertes y débiles. Esta historia siempre se lee cada tres años en el segundo domingo de Cuaresma. Parece que cada vez que aparece, el mundo enfrenta una situación que requiere un conocimiento más allá de lo que tenemos. Hace tres años Donald Trump era un nuevo presidente. Hoy, tenemos el coronavirus, la repentina reducción a dos candidatos para oponerse a Trump, y la pregunta sobre cuándo las mujeres se tomarán lo suficiente en serio como para ser presidenta. La historia de Nicodemus nos invita a una nueva forma de ver todo esto. Tal vez eso es lo que necesitamos.

Nicodemo no acudió a Jesús como un reportero del periódico para obtener información privilegiada sobre una nueva fuerza religiosa. Y no llegó como fariseo para encontrar el talón de Aquiles de Jesús para poder oponerse a él. Más bien, fue como un buscador, reconociendo algo en Jesús que respondió a un profundo anhelo dentro de él. Pero luchó con su identidad como profesional religioso; entonces fue difícil para él dejar todo lo que sabía para poder nacer al Espíritu. Pero ese es el único camino para ver más claramente, relacionarse más personalmente y vivir más libremente. Es lo que Nicodemo quería. Pero no era algo natural para él.

Entonces Jesús usa tres enfoques diferentes para lograr que se abra. Primero, él sabe demasiado, entonces Jesús habla sobre la importancia de no saber. Segundo, él toma las cosas demasiado literalmente, por lo que Jesús usa la metáfora y las imágenes para abrir diferentes posibilidades para él. Finalmente, toma las cosas demasiado en serio, por lo que Jesús juega con él.

Nicodemo comenzó la conversación diciendo: Rabino, sabemos que eres un maestro que ha venido de Dios. Ese conocimiento está respaldado por un argumento teológico: porque nadie puede hacer estas señales que haces aparte de la presencia de Dios. Comienza su exploración de fe en el único lugar que conoce: el conocimiento teológico. Los fariseos creían tener las doctrinas correctas acerca de Dios. Pero era un saber no un conocer. Sabían que Jesús era un maestro, que venía de Dios, que sanaba a la gente y que echaba fuera demonios. Era un conocimiento objetivo, en lugar de un conocimiento personal: conocer a Jesús como amigo y relacionarse con él espiritualmente.

El mundo a menudo sigue a Nicodemo en lugar de a Jesús. En la religión y la política, con frecuencia insistimos en tener razón. ¡La iglesia incluso ha malentendido la metáfora de nacer de nuevo que Jesús usó para sanar el literalismo! Queremos asegurarnos de que todos entiendan correctamente y describan su experiencia correctamente. Estamos viendo esto en campañas políticas. Los políticos son criticados por ser demasiado socialistas, demasiado moderados, demasiado conservadores o demasiado radicales. Su discurso se describe como demasiado blando, demasiado intelectual, demasiado enojado o demasiado divisivo. Esto es tanto un problema para los candidatos como para los votantes. Jesús dice que cuando actuamos así, hacemos que otros sean dos veces más aptos para el infierno que nosotros mismos. Les hacemos enfocarse en las cosas equivocadas. ¡Todos terminamos pensando que entendemos ciertas cosas bien cuando en realidad no vemos nada!

Nicodemo no estaba listo para comprometerse con Jesús, aunque quería algo que pensó que Jesús podría tener. No quería limitar sus opciones. Así que fue en secreto e intentó mantener la discusión en un nivel teológico seguro. Pero, ¿de qué sirve ser seguro si no conduce a la vida? Tratar de controlar el Espíritu sabiendo mucho no conduce a la vida y nos mete en problemas en todas nuestras relaciones. La bondad es un fruto del Espíritu y un valor del Reino de Dios. La amabilidad se pierde cuando alguien trata de ser más astuta que otros y hacer que parezcan estúpidos para hacer un punto. Ese tipo de inteligencia, ese tipo de conocimiento, no conduce a la vida de nadie. No es ni amable ni compasivo, y destruirá a cualquier comunidad. Según Jesús, nos ciega para reconocer el reino de Dios y vivir sus valores.

El segundo problema de Nicodemo fue que tomó las cosas demasiado literalmente. Jesús dijo: Nadie puede ver ni entrar en el reino de Dios sin haber nacido de lo alto. El reinado de Dios está ahí para ser visto e ingresado, pero requiere que uno vea en cierta manera y que uno refleja compasión, apertura y espontaneidad en su forma de ser. Eso sucede más cuando uno vea en metáforas que en conceptos literales. Jesús invita a Nicodemo a dejar que su imaginación le informe, en lugar de sus rígidos sistemas de teología. Uno no puede ver el reinado de Dios desde afuera; tiene que estar adentro. Solo cooperando antes de conocer todas las reglas puede uno aprender la tarea, y solo participando puede ver el objetivo. No puedes aprender a nadar sin meterte en el agua. Nacer de nuevo es sumergirse en cosas que no son rígidas; son fluidas, como el agua y el espíritu, elementos que no pueden controlarse como las cosas sólidas. Las consecuencias del cambio climático nos recuerdan que el agua se filtra a través de diques y atraviesa presas, sin importar que tan fuertes los hacemos. El viento y el espíritu soplan donde eligen, y no sabemos de dónde vienen o a donde van. Cuanto antes aprendamos eso, mejor nos irá tanto en el mundo material como en el espiritual.

      Nicodemo anhelaba esa imaginación y flexibilidad; pero lo aterrorizó. Cuando te han enseñado que todo menos la verdad literal que ya conoces es peligro, es obvio que tienes que evitar imaginar otras cosas. Por eso, incluso cuando seguir haciendo lo mismo no te lleva a ninguna parte, es difícil elegir salir de esos límites. Vemos esto cuando la gente quiere votar por una mujer para presidente, o abrazar a sus amigos y familiares LGBTQ, pero no se atreven actuar más allá de lo que saben. Uno tiene que nacer en el reino espiritual, donde reina la metáfora, las reglas no funcionan tan bien y se cuestiona la tradición. Algo hermoso le sucede a los que nacen de nuevo al Espíritu, a la flexibilidad y a la imaginación.

Jesús nos invita a elegir el camino que conduce a la vida – un camino en el que no sabemos tanto como nos gustaría; donde podemos descubrir cosas que son dolorosas pero que dan vida. Ver el reino de Dios significa reconocer la mano de Dios en los eventos de nuestras vidas y de los eventos actuales. ¿Qué te está diciendo Dios en medio de lo que estás enfrentando en este momento? Jesús le dijo a Nicodemo: “No trates de entenderme en tu esquema teológico. Conóceme. Arriésgate a verme cara a cara. No te escondas detrás de lo que ya sabes. Ven con lo que no no sabes; te puede sorprender.

Finalmente, esta nueva forma de ver no solo requiere saber menos y ser menos literal. Significa que debemos tomarnos menos en serio. Cuando Nicodemo preguntó: ¿Cómo pueden ser estas cosas? Era una pregunta más abierta que la anterior, pero aún mostraba que estaba atrapado; no se había unido a la danza a que Jesús lo invitaba. Entonces Jesús jugó con él: ¿Eres un maestro de Israel y aún no entiendes estas cosas? Tal vez eso evitaría que se tomara tan en serio. Jesús estaba jugando con él, a pesar de que la pregunta tenía serias implicaciones. Nicodemo había alcanzado la cima de la escalera espiritual que su cultura y religión habían definido. Pero todavía no podía entender una metáfora que él mismo sentía que era la clave para realizarse espiritualmente. Había llegado a un callejón sin salida y necesitaba cambiar de pista.

Un autor ofrece a los buscadores modernos algunos indicadores de la falsa espiritualidad. ¿Hasta qué punto es permitido jugar con y burlarse de las creencias y los dogmas de su religión? Lo primero que hacen los líderes demasiado serios es prohibir la sátira, reprimir a los payasos, silenciar a los bufones y matar la ligereza. Vemos eso en el presidente actual. Las tradiciones espirituales más profundas siempre reconocen que lo sagrado y lo profano, como la sabiduría y la locura, caminan del brazo y, por lo tanto, la verdadera piedad y el verdadero liderazgo deben ser sazonados con risas irreverentes. Jesús le estaba diciendo a Nicodemo: “Dios tiene sentido del humor y te lo estás perdiendo por completo. Está bien ser un maestro de Israel, pero no te lo tomes tan en serio. Deja un poco de espacio para jugar.”

¿Donde estás hoy? ¿Sabes demasiado? ¿Eres demasiado literal en las preguntas más importantes de la vida? ¿Te tomas demasiado en serio? Deja que el Espíritu te atraiga ayudándote a admitir que quizás no sabes tanto como pensabas. Tal vez tu sistema rígido no sea tan necesario a fin de cuentas. Tal vez te tomas todo demasiado en serio. ¿Quién sabe? A lo mejor encontrarás a un Dios que nunca sabías que estaba allí. Y puedes encontrar una nueva intimidad con otros que has anhelado en secreto pero que no te has atrevido a buscar. Y sobre la marcha, podrías encontrar una sabiduría que ha estado allí siempre.